Pocas especies de insectos han cruzado tantas fronteras por decisión humana como Bombus terrestris. Introducido deliberadamente como polinizador de invernadero, este abejorro ha terminado colonizando continentes enteros donde nunca existió de forma natural, desde Tasmania hasta Chile y Argentina.
Conocido en español como abejorro común, pertenece a la familia Apidae y es uno de los abejorros más abundantes de Europa. Vive en climas templados y ocupa una enorme variedad de hábitats, desde jardines hasta campos agrícolas, anidando bajo tierra en madrigueras abandonadas de roedores.
Su éxito como polinizador comercial lo ha convertido también en un caso de estudio sobre las consecuencias de introducir especies fuera de su rango natural: mientras beneficia a la agricultura, se le considera invasor en varios países donde ha escapado del cautiverio.
Identificación y Apariencia
El rasgo más fiable para diferenciar a Bombus terrestris de sus parientes cercanos está en la punta del abdomen. Las reinas presentan una cola de color beige o "leonado" claramente visible, mientras que obreras y machos la tienen blanca, casi idéntica a la de la especie muy similar Bombus lucorum. La comparación directa también ayuda: las bandas amarillas de B. terrestris son algo más oscuras que las de B. lucorum.
El tamaño varía mucho según la casta: las reinas miden entre 20 y 22 mm de longitud, los machos entre 14 y 16 mm, y las obreras entre 11 y 17 mm.
Lo más inusual de esta especie es la variabilidad dentro de la propia casta obrera: el tórax puede medir desde 2,3 hasta 6,9 mm, y el peso corporal oscila entre 68 y 754 mg, un rango de tamaños que no se observa en la mayoría de las abejas.
Distribución y Hábitat
Bombus terrestris ocupa de forma natural gran parte de Europa, donde predominan los climas templados, además del Cercano Oriente, varias islas del Mediterráneo y el norte de África. Su gran tolerancia ecológica le permite instalarse en hábitats muy diversos, desde zonas agrícolas hasta jardines urbanos.
Su papel como polinizador comercial de invernaderos ha llevado a introducciones deliberadas fuera de su área natural, y numerosos escapes de cautiverio han generado poblaciones asilvestradas en Japón, Chile, Argentina y Tasmania, donde hoy se considera una especie invasora.
Las colonias anidan bajo tierra, con frecuencia en madrigueras abandonadas de roedores, donde construyen estructuras de celdas en forma de panal con varios huevos por celda. Una colonia típica produce entre 300 y 400 individuos, aunque el número de obreras varía mucho de un nido a otro.
Los registros de observaciones -que reflejan presencia, no abundancia real ni el rango completo de la especie- muestran un patrón estacional marcado: las detecciones son escasas en invierno, aumentan con fuerza en primavera y alcanzan su punto máximo en junio y julio, coincidiendo con la actividad de reinas fundadoras y colonias en pleno desarrollo, para luego descender de nuevo hacia el otoño.

Comportamiento y Estilo de Vida
Bombus terrestris es una especie estrictamente monógama: la reina se apareó una sola vez en toda su vida. Durante la cópula, el macho sella el tracto reproductivo de la hembra con una secreción pegajosa que dificulta que vuelva a apearse con otros machos durante varios días, una estrategia que, sin embargo, no explica por sí sola la ausencia de poliandria en la especie.
A medida que envejecen, algunas obreras ascienden en la jerarquía social del nido y pasan más tiempo cerca de la reina en lugar de forrajear. Las que superan los 30 días de edad pueden activar su propio desarrollo ovárico y comenzar a poner huevos -siempre no fecundados, por lo que solo producen machos, ya que las obreras no se apean-. Cuando la competencia por reproducirse se intensifica, las obreras más veteranas acaban acosando y agrediendo a la reina hasta que la colonia queda, en la práctica, gobernada por una obrera dominante que actúa como "falsa reina".
Las colonias muestran estrategias reproductivas distintas según el momento en que pasan de producir obreras a producir individuos reproductores. Las que cambian pronto generan muchos más machos que futuras reinas -hasta 17 machos por cada reina-, mientras que las que cambian tarde mantienen una proporción mucho más equilibrada. En conjunto, esta variación entre nidos tiende a producir en la población la proporción 1 entre sexos que favorece a la reina, algo inusual entre los insectos sociales monógamos, que suelen mostrar proporciones sesgadas hacia las hembras.
La reina mantiene el control reproductivo suprimiendo la hormona juvenil de sus obreras, lo que bloquea el desarrollo de sus ovarios; cuando una obrera pierde el contacto con la reina, la glándula que produce esa hormona se agranda de forma visible.
Dieta y Hábitos Alimentarios
Bombus terrestris visita una enorme variedad de especies florales en busca de néctar y polen, con una actividad que alcanza su punto máximo entre las 7 y las 8 de la mañana, cuando la temperatura ambiental ronda los 25 °C, la preferida para la recolección. Como la mayoría de abejorros y abejas, muestra una preferencia innata por las flores de color azul y amarillo, aunque aprende con la experiencia a visitar con más frecuencia aquellas cuyo color asocia con una recompensa mayor de néctar.
Dentro de la colonia, el tamaño corporal determina qué tarea realiza cada obrera: los individuos más grandes forrajean fuera del nido y regresan con cargas mayores de néctar y polen, posiblemente porque toleran mejor las variaciones de temperatura, evitan depredadores o recorren distancias más largas; las obreras pequeñas, más económicas de criar, se quedan realizando tareas dentro del nido.
Cuando una obrera regresa de un forrajeo exitoso, corre de forma frenética dentro del nido -sin el patrón ritualizado de la danza de las abejas melíferas- liberando probablemente una feromona que anima a otras a salir en busca de alimento; esta señal se vuelve más eficaz cuando las reservas del nido son bajas. El radio de acción es amplio: aunque la mayoría forrajea dentro de un radio de 5 km, algunas obreras desplazadas han logrado regresar al nido desde hasta 13 km de distancia, guiándose aparentemente por puntos de referencia del paisaje.
Esta capacidad para explotar eficazmente el recurso floral es la razón por la que B. terrestris se ha convertido en uno de los polinizadores comerciales más utilizados en invernaderos de todo el mundo, papel que impulsó su introducción -y posterior naturalización- en regiones muy alejadas de su área de origen.
Población y Papel Ecológico
Bombus terrestris sostiene una red de parásitos e interacciones que condicionan su papel ecológico. Dos abejas cuco, Bombus bohemicus y Bombus vestalis, invaden sus nidos para desplazar a la reina y poner sus propios huevos, que las obreras del abejorro terminan criando; la primera parasita varias especies de abejorro, mientras que la segunda depende exclusivamente de B. terrestris.
El microsporidio Nosema bombi infecta su intestino y perjudica su condición física, con una prevalencia que varía mucho en el tiempo. Las moscas conópidas también la parasitan, y las obreras forrajeadoras muestran una capacidad inmunitaria reducida frente a huevos parásitos experimentales, lo que sugiere que el elevado coste energético de volar compromete sus defensas. En 2004, hasta un 10% de las reinas criadas comercialmente en Europa murieron con las alas deformadas, un cuadro confirmado como resultado del virus de las alas deformadas (DWV), un patógeno hasta entonces asociado casi exclusivamente a la abeja doméstica.
La polilla Aphomia sociella representa además una amenaza directa para las colonias: sus larvas se alimentan de huevos, larvas y pupas del abejorro, y en ocasiones destruyen buena parte del nido mientras excavan en busca de comida.
Curiosidades
- En la mitología griega, las abejas simbolizaban la diligencia, el trabajo y el orden, y se asociaban con diosas como Deméter y Artemisa.
- Algunas investigaciones recientes sugieren que los abejorros podrían ser capaces de sentir dolor, un hallazgo que cuestiona ideas antiguas sobre la percepción sensorial de los insectos.
- Uno de los ejemplares más antiguos conservados de esta especie fue recolectado en 1910 cerca de Chania, en la isla griega de Creta, y hoy se conserva en el Museo Smithsonian de Historia Natural.
Ecología
Comportamiento
- Excavador
- Social
- Diurno
Dieta
- Nectarívoro


