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Bombus affinis

Bombus affinis

Sin nombre común registrado

CREn peligro crítico
Abejorro de cuerpo peludo negro y amarillo, con una mancha de pelo color óxido en el segundo segmento del abdomen, posado sobre una flor.Foto: Michelle Orcutt, CC BY

De un vistazo

Conocido por
HumedalBosqueHibernanteTerritorialPastizalUrbano
Clasificación
Filo
Arthropoda
Clase
Insecta
Orden
Hymenoptera
Familia
Apidae
Género
Bombus
Especie
Bombus affinis

En 2017, este abejorro se convirtió en la primera especie de abeja añadida a la lista de especies en peligro de Estados Unidos continental, un hito que refleja la gravedad de su declive.

Bombus affinis, conocido como abejorro de parche oxidado, es un insecto de la familia Apidae endémico de Norteamérica. Habitaba históricamente el este y el medio oeste alto de Estados Unidos, desde Ontario y Quebec, en Canadá, hasta Georgia y las Dakotas. La Lista Roja de la UICN lo clasifica como En Peligro Crítico.

Su historia reciente convierte a esta especie en un caso de referencia sobre cuán rápido puede desplomarse una población de insectos antes muy común, y por qué su recuperación depende de proteger hábitats muy específicos y cercanos entre sí.

Identificación y Apariencia

El rasgo distintivo que da nombre a la especie es una mancha de pelo color óxido en la mitad basal del segundo segmento abdominal, presente en obreras y machos pero ausente en las reinas. Las reinas, en cambio, comparten con las obreras el pelaje negro que cubre la cabeza, gran parte de las patas y la base del abdomen, además de bandas amarillas en el tórax.

Las reinas miden entre 20 y 22 mm de longitud y 9 a 11 mm de ancho, notablemente más grandes que las obreras, que alcanzan entre 10 y 16 mm de longitud y 6 a 9 mm de ancho. Los machos son intermedios en tamaño, de 13 a 17,5 mm de longitud, y se distinguen por unos pelos blanquecinos o pálidos en la parte superior de la cabeza y un abdomen mayormente amarillo, a veces con pelo amarillo pálido en lugar del tono amarillo típico de obreras y reinas.

Un carácter compartido por todas las castas es la lengua notablemente más corta que la de cualquier otra especie de abejorro, un rasgo útil para confirmar la identificación en mano. Por su tamaño y aspecto peludo, sin embargo, suele confundirse en el campo con Bombus citrinus, B. griseocollis, B. perplexus y B. vagans.

Los nidos, quizá el otro indicio de su presencia, se construyen bajo tierra, en cunetas, humedales o campos, a entre 41 y 46 cm de profundidad en suelo blando; en raras ocasiones aparecen sobre el suelo, en matas de hierba o incluso, como se documentó una vez, dentro de un sillón abandonado.

Distribución y Hábitat

Su área histórica abarcaba el este y el medio oeste alto de Estados Unidos, desde Ontario y Quebec, en Canadá, hasta el norte de Georgia y Alabama, y hacia el oeste hasta las Dakotas. Desde los años ochenta la especie ha desaparecido de gran parte de ese territorio; en Ontario, donde antes era uno de los abejorros más comunes, el último registro data de 2009 en el Parque Provincial Pinery.

Es una especie generalista de hábitat: se ha recolectado en tierras de cultivo mixtas, dunas de arena, marismas, zonas boscosas y entornos urbanos y suburbanos, siempre que existan flores nativas a menos de 10 km de los nidos entre abril y septiembre. Anida bajo tierra, a menudo en madrigueras abandonadas de ardillas, ratones o topillos, hasta 1,2 m de profundidad, y prefiere suelos sueltos, ricos y bien drenados en zonas sombreadas.

La especie necesita tres tipos de hábitat próximos entre sí: zonas de forrajeo, sitios de nidificación y refugios de hibernación, lo que la hace especialmente vulnerable cuando el paisaje se fragmenta. Las reinas hibernantes suelen elegir ecotonos entre bosque y pradera nativa, de modo que el hábitat de calidad combina bosques para invernar y pastizales para las colonias activas de primavera a otoño. En algunas zonas de Minnesota, hasta el 100% del terreno cercano a los nidos está urbanizado, mientras que en Ohio alrededor del 60% de los nidos se ubica en reservas forestales y parques.

Los registros de observación muestran actividad concentrada entre abril y septiembre, con un máximo claro en julio y agosto; estos datos reflejan solo presencia registrada, no abundancia real ni el conjunto completo de su distribución.

Mapa de los registros de Bombus affinis
Dónde se ha registrado · GBIF
5755
enefebmarabrmayjunjulagoseptoctnovdic
Recuentos mensuales de ocurrencias · GBIF

Comportamiento y Estilo de Vida

La vida de la colonia gira en torno a una reina fundadora, decenas o cientos de obreras y, hacia el final de la temporada, machos y nuevas reinas. Cuando las colonias crecen mucho, las obreras pueden competir con la reina por el derecho a poner huevos, llegando incluso a morderle las patas y el cuerpo; si la reina muere, la ausencia de sus feromonas inhibidoras permite que las obreras pongan huevos no fertilizados, que solo producirán machos, y entre ellas se enfrentan irguiéndose sobre las patas traseras y forcejeando con las mandíbulas hasta que una se retira.

La actividad depende sobre todo de la temperatura ambiental. La especie vuela entre el 15 de marzo y el 10 de octubre, aunque en climas más fríos y por encima de los 42° de latitud norte la temporada se acorta, de mediados de abril a mediados de octubre. Su cuerpo grueso y peludo le permite tolerar temperaturas más bajas que otros polinizadores, pero evita volar con lluvia, niebla o heladas, y sigue activa al amanecer y al atardecer con temperaturas mínimas de 4 °C a comienzos de primavera y otoño.

Cada obrera forrajea en un área de alrededor de 1 km² en torno al nido, aunque el territorio de una colonia entera puede llegar a los 10 km², según la disponibilidad floral y el tipo de terreno circundante.

En comparación con abejas melíferas, avispas u hormigas, este abejorro es dócil y poco agresivo: solo defiende el entorno inmediato del nido, y únicamente cuando un depredador u otra perturbación lo provoca.

Comunicación

Para orientarse y encontrar flores usa principalmente la vista: sus cinco ojos —dos compuestos, formados por unas 6.000 unidades ópticas cada uno, y tres ocelos simples— perciben azul, verde y ultravioleta, aunque no el rojo, lo que explica su preferencia por flores azules y violetas y su capacidad de seguir las guías de néctar que reflejan luz ultravioleta en los pétalos.

Las señales químicas son igualmente importantes. Las flores liberan mezclas de compuestos volátiles que indican su idoneidad como fuente de alimento, y el abejorro las detecta con quimiorreceptores en las antenas; compuestos como el geraniol estimulan a más obreras a salir a forrajear cuando el alimento escasea. Dentro de la colonia, las obreras infértiles liberan compuestos que anuncian su condición para evitar conflictos con la reina, mientras que esta libera sustancias que, en alta concentración, inhiben la reproducción de las obreras.

Durante la temporada de cría, los machos recorren rutas fijas marcadas con su propia firma de feromonas y se detienen repetidamente en "lugares de zumbido" junto a árboles, troncos o rocas prominentes; las reinas vírgenes detectan estos rastros, se posan cerca y liberan sus propias feromonas desde glándulas mandibulares para atraer al macho. Además, mediante pelos filiformes y antenas, el abejorro percibe los campos eléctricos generados por su propio cuerpo cargado positivamente al acercarse a objetos con carga negativa, lo que le aporta información adicional sobre el tamaño y la forma de su entorno.

Dieta y Hábitos Alimentarios

Este abejorro se alimenta de una amplia variedad de flores de corola abierta y poco profunda, ya que su lengua corta, de solo 5 a 6 mm, le impide alcanzar el néctar de flores tubulares largas. Entre las especies que visita se encuentran las campanillas de Virginia (Mertensia virginica), las aguileñas (género Aquilegia), las monardas (género Monarda), los asclepias o algodoncillos (género Asclepias), los tréboles amarillos dulces (género Melilotus), los girasoles (género Helianthus), los sauces (género Salix), las asteráceas y las leguminosas.

Al visitar estas flores obtiene néctar, que le aporta carbohidratos, y polen, que le proporciona las proteínas y lípidos necesarios para producir cera y criar larvas; la cantidad de polen recolectado influye directamente en el número de nuevas reinas que puede producir una colonia. Como polinizador generalista, transfiere polen entre especies nativas e introducidas sin distinción, lo que lo convierte en un visitante eficaz también de cultivos no nativos.

Entre los cultivos agrícolas y comerciales que polinizada se incluyen tomates (Solanum lycopersicum), grosellas (género Ribes), arándanos rojos y azules (género Vaccinium), pimientos (género Capsicum), frutales de hueso (género Prunus) y calabazas (género Cucurbita).

Su temporada de forrajeo es más larga que la de otras especies de abejorro, activa de abril a septiembre, con las reinas alimentándose de flores efímeras de primavera cerca del nido en abril; a pesar del fuerte declive poblacional del último siglo, no se han registrado cambios significativos en la composición de su dieta.

Reproducción y Ciclo de Vida

El ciclo comienza cuando las reinas que hibernaron en solitario emergen a mediados de marzo, buscan un sitio de nidificación y acumulan reservas de polen y néctar antes de usar el esperma almacenado el otoño anterior para fecundar sus primeros huevos. Tras unos dos días, los huevos eclosionan en larvas que permanecen en celdas de cera alimentándose de polen y néctar durante unas dos semanas, se sellan para pupar otras dos semanas más y emergen como adultas entre 4 y 6 semanas después de la puesta, con una temperatura ideal de incubación de 29 a 32 °C.

La primera camada, formada por obreras, tarda alrededor de cinco semanas en alcanzar la madurez; a partir de entonces la reina se concentra únicamente en poner huevos mientras las obreras crían a las larvas siguientes y forrajean. Entre mediados y finales del verano, cuando la colonia ha crecido lo suficiente, la reina comienza a poner huevos no fertilizados que darán machos, y reduce la producción de las sustancias que impiden que otros huevos se conviertan en reinas.

Entre finales de julio y octubre, los machos y las nuevas reinas abandonan el nido para apareen con individuos de otras colonias tras un vuelo de cortejo y cópula. Los machos mueren poco después de apareen; las reinas almacenan el esperma en un órgano llamado espermateca y buscan refugios térmicamente estables para entrar en diapausa durante el invierno, mientras el resto de la colonia —obreras, machos sobrantes y la vieja reina— muere con la llegada del frío.

Cada colonia produce entre 50 y 1.000 huevos por temporada, con un promedio de 500, y las nuevas reinas y machos alcanzan la madurez reproductiva en torno a las 6 semanas de vida. Más allá del acto de apareen, los machos no aportan cuidado parental alguno, mientras que la reina invierte varias semanas alimentando y protegiendo a su primera camada antes de limitarse a poner huevos en las siguientes.

Población y Papel Ecológico

Como polinizador generalista, esta especie cumple un papel ecológico central al transferir polen entre una amplia variedad de plantas nativas y cultivadas, además de servir de alimento a depredadores como las arañas cangrejo de vara de oro (Misumena vatia) y las avispas asesinas de abejas del género Philanthus.

Sus colonias sufren además el parasitismo obligado de Bombus bohemicus, una especie que no construye nido propio sino que invade el de B. affinis, mata o convive con la reina residente y fuerza a las obreras anfitrionas a criar sus larvas; las colonias más pequeñas, con menos obreras defensoras, son las más vulnerables a esta invasión, aunque B. affinis puede responder devorando huevos ajenos o expulsando a las larvas y a la propia parásita.

Según la UICN, la abundancia de la especie cayó un 92,54% entre las décadas de 1990 y 2010, un desplome que ha reducido drásticamente su peso como polinizador en los ecosistemas que antes ocupaba con abundancia.

Conservación y Amenazas

La especie figura como En Peligro Crítico en la Lista Roja de la UICN y como En Peligro en la lista federal de Estados Unidos y en la lista del estado de Michigan, sin protección especial en el marco de CITES. La UICN estima una caída del 92,54% en su abundancia entre las décadas de 1990 y 2010.

La urbanización y la fragmentación del hábitat encabezan las amenazas: en zonas urbanas y suburbanas, la proporción creciente de superficies pavimentadas y estructuras artificiales se asocia con una menor densidad de nidos. La agricultura añade presión a través del pastoreo de ganado, que compacta el suelo y destruye sitios de nidificación, y del monocultivo, que no ofrece la floración continua de primavera a otoño que la especie necesita; los cultivos con flores híbridas, además, a menudo producen menos polen aprovechable. Los plaguicidas suponen otro riesgo, ya sea por contacto directo al forrajear en plantas tratadas o por contaminación del agua subterránea, y el cambio climático agrava el cuadro al intensificar sequías, inundaciones y temperaturas extremas que pueden anegar los nidos subterráneos o desincronizar la diapausa con la llegada de las heladas.

Entre las respuestas en marcha figuran esfuerzos para reforzar su estatus de protección a nivel nacional e internacional, proyectos de restauración de hábitat no fragmentado y campañas para prohibir plaguicidas dañinos, además de quemas prescritas que ayudan a regenerar praderas y pastizales nativos.

Estado de conservación

  1. LC
  2. NT
  3. VU
  4. EN
  5. CR

En peligro crítico

Significado Cultural

El principal vínculo de esta especie con las personas es económico: como polinizador generalista, contribuye de forma significativa a la producción de cultivos comerciales, obteniendo alrededor del 12% de su polen y néctar de leguminosas (familia Fabaceae) y actuando como polinizador relevante de tomates, grosellas, arándanos rojos y azules, pimientos, frutales de hueso y calabazas.

Al polinizar tanto especies nativas como introducidas sin distinción, su actividad beneficia economías locales que dependen de estos cultivos, un aporte que se ha visto amenazado a medida que la especie desaparece de buena parte de su área histórica.

Curiosidades

  1. Esta especie fue la primera abeja incluida en la lista de especies en peligro de Estados Unidos continental, en enero de 2017.
  2. Posee cinco ojos: dos grandes ojos compuestos, formados por unas 6.000 unidades ópticas cada uno, y tres ocelos simples que complementan su visión.
  3. Puede detectar campos eléctricos con las antenas y los pelos filiformes de la cabeza, percibiendo así la forma y el tamaño de objetos cercanos sin tocarlos.
  4. Su lengua, de solo 5 a 6 mm, es más corta que la de cualquier otra especie de abejorro conocida.
  5. En una ocasión se encontró un nido dentro de un sillón abandonado al aire libre, un ejemplo poco habitual de nidificación fuera de su entorno típico.
  6. Las reinas viven en promedio unos 77 días, y las colonias enteras suelen durar solo entre 4 y 5 meses, desde la fundación en primavera hasta la muerte de todos sus miembros excepto las nuevas reinas en otoño.

Ecología

Hábitat

  • Humedal
  • Bosque
  • Pastizal
  • Urbano

Comportamiento

  • Hibernante
  • Territorial
  • Social
  • Diurno

Dieta

  • Nectarívoro

Fotos

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Abejorro de cuerpo peludo negro y amarillo, con una mancha de pelo color óxido en el segundo segmento del abdomen, posado sobre una flor.Foto: Michelle Orcutt, CC BY

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