Acer pseudoplatanus es un gran árbol de hoja caduca capaz de crecer donde muchas otras especies fracasan: tolera el viento fuerte, el rocío salino de la costa y la contaminación urbana, condiciones que dejan raquíticos a árboles nativos en zonas expuestas de las Islas Británicas.
:::insight{title="Un árbol "sin preocupaciones" que se ha vuelto invasor"} Aunque la Lista Roja de la UICN lo clasifica como de Preocupación Menor en su área de origen, esta misma especie se considera invasora en países como Nueva Zelanda y Noruega, y en zonas sensibles del Reino Unido. :::
Pertenece a la familia Sapindaceae, dentro del orden Sapindales, y es originario de Europa central y oriental y de Asia occidental. Su capacidad para prosperar en hábitats muy distintos, desde bosques hasta parques de ciudad, explica por qué se ha convertido en uno de los árboles introducidos más extendidos del hemisferio norte templado.
Identificación y Apariencia
El rasgo más útil para reconocerlo es la hoja palmeada de cinco lóbulos puntiagudos y de borde dentado, de 10 a 25 centímetros de largo y ancho, con textura correosa y nervios gruesos marcados en el envés; es de color verde oscuro por encima y más pálida por debajo, y su pecíolo, de 5 a 15 centímetros, suele teñirse de rojo.
En la madurez alcanza entre 20 y 35 metros de altura, con una copa amplia y abovedada. La corteza de los árboles jóvenes es lisa y gris, pero con los años se agrieta en placas que dejan ver una corteza interna rosada o pardo clara. Las yemas, dispuestas en pares opuestos, son ovoides y puntiagudas, de 0,5 a 1 centímetro, con escamas verdes bordeadas de pardo oscuro.
Las flores, de color verde amarillento, aparecen después de las hojas, en mayo o junio en las Islas Británicas, agrupadas en panículas colgantes de 10 a 20 centímetros con entre 60 y 100 flores cada una. Aunque la mayoría son morfológicamente bisexuales, funcionan como si fueran unisexuales, y su papel como flor masculina o femenina puede cambiar de un árbol a otro y de un año a otro, una estrategia que favorece la polinización cruzada. El fruto es una sámara doble: cada semilla, de 5 a 10 milímetros, lleva un ala de 20 a 40 milímetros que gira al caer y ayuda a la dispersión por el viento; las semillas maduran en otoño, unos cuatro meses después de la polinización.
Una forma segura de distinguirlo de especies parecidas es el ángulo de las alas de la sámara: en A. pseudoplatanus forman casi un ángulo recto entre sí, mientras que en A. platanoides y A. campestre son casi opuestas, y en A. saccharum son casi paralelas. A nivel genético es tetraploide (2n=52), frente al número diploide (2n=26) de A. campestre y A. platanoides. La especie también puede hibridarse con A. heldreichii, A. velutinum e incluso con A. griseum, dando lugar en este último caso a hojas con lóbulos basales reducidos que parecen casi trifoliadas.
Distribución y Hábitat
El área nativa de Acer pseudoplatanus abarca Europa central y oriental y Asia occidental, con poblaciones documentadas en países como Albania, Austria, Bélgica, Bulgaria, República Checa, Francia, Georgia, Alemania, Grecia, Hungría, Italia, Lituania, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía, el sur de Rusia, España, Suiza, Tracia Oriental y la antigua Yugoslavia; los registros del este de Turquía en realidad corresponden a A. heldreichii subsp. trautvetteri.
En su hábitat original crece en bosques y setos, pero es una especie extremadamente resistente que también coloniza parques urbanos y zonas costeras donde los árboles nativos quedan achaparrados por el viento y la sal.
Fuera de su área nativa se ha introducido ampliamente: probablemente llegó a Gran Bretaña en la época Tudor, antes de 1500, y se registró en estado silvestre en Kent en 1632; a Irlanda llegó hacia el siglo XVII y a Suecia hacia 1770. En torno a 1870 se introdujo en Estados Unidos, donde hoy está naturalizado en catorce estados y en varias provincias canadienses, además de en Australia, Chile, Nueva Zelanda, la Patagonia y los bosques de laurisilva de Madeira y las Azores.
Los registros mensuales de observaciones muestran un marcado aumento entre abril y agosto, con un máximo en junio y julio (más de 177.000 y 180.000 avistamientos respectivamente) y un descenso notable de noviembre a febrero. Este patrón refleja probablemente una mayor facilidad de observación durante la temporada de follaje y floración, no la abundancia real ni los límites completos de su distribución.

Ecología y Relaciones
En su bosque de origen, Acer pseudoplatanus forma parte de masas forestales junto a abedules (Betula sp.), hayas (Fagus sp.) y abetos (Abies sp.), pero también coloniza con facilidad hábitats alterados: plantaciones forestales, tierras de cultivo abandonadas, terrenos baldíos, vías férreas, cunetas y setos. En Nueva Zelanda invade incluso los pastizales de altura, y en Madeira y Portugal puede degradar la laurisilva y amenazar a la rara orquídea endémica Dactylorhiza foliosa.
Tolera casi cualquier tipo de suelo y pH, salvo las arcillas pesadas, y crece mejor en suelos ricos en nutrientes y ligeramente calcáreos. Sus raíces forman asociaciones micorrízicas muy específicas con el hongo Glomus hoi, que favorece la absorción de fósforo del suelo.
Sus hojas alimentan a las larvas de varias mariposas nocturnas, como Acronicta aceris, Ptilodon cucullina y Ptilophora plumigera, y atraen a pulgones que a su vez sirven de alimento a mariquitas y moscas cernícolas. Las flores producen abundante néctar y polen que atraen a abejas y otros insectos, y las semillas son consumidas por pequeños mamíferos como topillos y por aves. El árbol también sufre plagas como la cochinilla del castaño de Indias, ácaros que provocan agallas en las hojas y el pulgón Drepanosiphum platanoidis, además de enfermedades como la mancha de alquitrán (Rhytisma acerinum) o la más grave enfermedad de la corteza fuliginosa, causada por el hongo Cryptostroma corticale, cuyas esporas pueden provocar una neumonitis por hipersensibilidad en personas expuestas.
Usos y Relación con las Personas
El sicómoro ha estado cargado de simbolismo en distintas culturas, casi siempre ligado a la fertilidad, el amor, la protección y lo sagrado. En la mitología nórdica se asociaba con Freya, diosa del amor, la fertilidad y la guerra, mientras que en la Grecia antigua se vinculaba con Hera, símbolo del matrimonio y el parto; otras tradiciones griegas relacionaban a los arces, por sus hojas de múltiples puntas y su tono rojizo, con Ares, dios de la guerra, y con Fobos, dios del miedo.
Su tolerancia al viento, la contaminación y el rocío salino lo convirtió en un árbol muy apreciado para plantaciones urbanas, calles y zonas costeras como cortavientos, y hoy se cultiva y naturaliza mucho más al norte de su área original, hasta Tromsø en Noruega, Reikiavik y Tórshavn. Existen cultivares ornamentales como 'Brilliantissimum', con follaje joven de color rosa salmón intenso y reconocido con el Award of Garden Merit de la Royal Horticultural Society, además de formas usadas en bonsái.
Su madera, blanca o crema, dura y de grano fino que se dora con el tiempo, se emplea en instrumentos musicales —incluidas las cajas, mangos y voluta de violines y guitarras flamencas—, muebles, carpintería, suelos y utensilios de cocina no manchables como cucharas y tablas de cortar; cuando presenta veteado ondulado se comercializa como madera decorativa de gran valor. El néctar de sus flores produce una miel pálida y de sabor delicado, y su savia, como la del arce de azúcar, puede extraerse para obtener una bebida azucarada o jarabe.
Curiosidades
- En la mitología nórdica, el sicómoro se asociaba con Freya, diosa del amor, la fertilidad y la guerra.
- En la Antigua Grecia se vinculaba con Hera, diosa del matrimonio y el parto.
- Otras tradiciones griegas relacionaban a los arces, por las múltiples puntas de sus hojas y su tono rojizo, con Ares, dios de la guerra, y con Fobos, dios del miedo.
Estado de conservación
- LC
- NT
- VU
- EN
- CR
Preocupación menor
Ecología
Hábitat
- Bosque
Porte
- Árbol



